Desde que comencé a viajar sobre dos ruedas, a partir del 2017, además de recorrer y conocer nuevos lugares, he podido usar distintas motos. Cada una con algo que la hace particular: su sonido, su aceleración, su altura, entre muchas otras cosas.
Junto a cada una de estas motos he compartido experiencias inolvidables, por lo que tienen mi gratitud y respeto.

Honda XR250 Tornado (2015)
Mi primera moto. Al comprarla, me convertí en su tercer dueño.
Gracias a ella mi mundo se volvió más grande y colorido, permitiéndome llegar a donde quisiera y conocer nuevos lugares. Apenas llevaba dos meses andando pude conocer la nieve (y las consecuencias del hielo).
A lo largo de los seis años que la tuve, entre 2017 y 2023, recorrí 47.898 km en ella.

Honda CB500X (2022)
Mi moto actual desde 2023, cuando pasé a ser su segundo dueño.
Un gran cambio respecto a la Tornado, brindándome más comodidad, resguardo del viento y velocidad. Si bien la relación comenzó con algunos incidentes (defensas), adoro esta moto y su conducción.
Sumando kilómetros de experiencia con ella, los que, luego de tres años, rondan los 16.000 km.

Suzuki V-Strom 250 SX (2023)
Durante nuestro primer viaje a Japón (2024) arrendamos esta moto en Rental819. Nunca olvidaré el día que la fuimos a buscar, abrumado por el temor de una ruta en un país desconocido—en una noche lluviosa. Bastó comenzar la ruta para que la moto me transmitiera que todo estaría bien.
Junto a ella, recorrimos 1.403 km durante 17 días, pasando por las regiones de Kantō y Hokkaidō. ¡Primera vez que viajo en ferry con una moto!

Yamaha Tracer 9 GT (2025)
¡Enorme! Es la máquina más potente y veloz que he probado. Al visitar por segunda vez Japón (2025), terminamos arrendando esta tremenda moto en Rental819.
Con ella visitamos las regiones de Kantō y Chūbu, recorriendo 1.210 km durante 16 días
