Botas Forma Terra – Review

Retomando la idea de compartir la experiencia que he tenido con cosas asociadas a las motos, llegó el momento de hablar de botas. Luego de usarlas durante siete años, escribiré un review de las botas Forma Terra.

Si bien mis primeros dos meses en moto no partieron con todos los elementos de seguridad, lo que siguió a la chaqueta fueron unas botas para moto, como corresponde. Los zapatos de seguridad, que si bien resguardan más que una zapatilla, no están hechos para proteger adecuadamente de las fuerzas involucradas de un accidente de moto.

Así fue como a fines de julio de 2017 compré mis primeras botas de moto, las Forma Terra. Mis “botas de Final Fantasy”, como les decían unos amigos.

Mis botas Forma Terra, ya jubiladas.

Y aunque sé que el uso de unas botas no se puede medir precisamente en kilómetros, a lo largo de sus siete años recorrieron casi 53.000 km.

Este tipo de botas, comercialmente y popularmente categorizadas como adventure, serían un punto intermedio entre una bota motocross y una bota touring. Combinando cualidades de estos dos estilos, permiten una bota cómoda para viajes largos, flexibilidad para caminar con ellas y también brindar protección en terrenos fuera del pavimento.

Actualmente las Forma Terra están descontinuadas, siendo reemplazadas por las Terra EVO Dry.

A continuación, repasaré algunos de mis apreciaciones positivas y algunos detalles negativos que aparecieron a lo largo de los siete años de uso.

Detalles positivos

Luego de usarlas los primeros días caminando cerca de casa para ablandarlas, no tuve problemas operando la moto respecto al freno y los cambios. Recuerdo que, sólo para probar, cuando las iba a comprar me probé unas botas de motocross y no logré pasar los cambios en la XR250 Tornado.

Son muy cómodas, pudiendo estar con ellas puestas todo el día, prácticamente. Las usé para caminar probablemente mucho más de lo que uno esperaría siendo botas pesadas, pajareando en humedales, cerros, playa y hasta subiendo cerros con ellas. Lo sé, masoquista, pero sinceramente las botas eran súper cómodas una vez que me acostumbré a ellas.

La suela es lo suficientemente rígida como para pararse en los pedales y evitar dolor en la planta de los pies, pero sin serlo excesivamente como para perder sensibilidad y poder caminar con firmeza.

Durante su primer año, la impermeabilidad de las botas fue algo que valoré mucho, especialmente en las barrosas condiciones de Batuco o recorriendo rutas inundadas.

Caminar en el humedal de Batuco post-lluvia, censando piuquenes, era un ejercicio pesado.

Pruebas con aplastamiento, caídas y choque

Hablando de rigidez, la punta de la bota probó su resistencia un día en que un despistado(?) en su auto me encerró y aplastó mi pie izquierdo con una de las ruedas. Más allá de el enojo de tener una rueda encima (sí, se detuvo ahí), mi pie sintió la presión sobre él, pero no el dolor que habría causado con otro calzado.

El 2022 tuve dos oportunidades involuntarias de probar las botas: una caída a baja velocidad por aceite en el pavimento y un choque menor (aunque terminé con la moto sobre mi pierna) por una camioneta que no señalizó su viraje. En ambas ocasiones terminé si lesión alguna ni moretones.

Es difícil evaluar o predecir qué fuerzas resultan involucradas en estas cosas, pero confío en que las botas hicieron lo suyo.

Detalles negativos

Sin embargo, luego de un año (y 8.000 km) de uso ya tenía una lista de detalles que fueron apareciendo.

Lo primero, apenas con 6 meses de uso, fue un detalle cosmético del borde superior. El forro sintético de la parte elasticada en la canilla se desprendió, pero no significó nada más.

Respecto a las costuras de la bota, éstas se ven robustas, especialmente la doble costura de la suela. Sin embargo, luego de un año de uso, otras partes de la bota comenzaron a separarse. La bota izquierda fue la más afectada, algo que sólo puedo atribuir a mayor acción por el uso del embrague.

Esta es la costura más seria que se descosió. Un zapatero pudo coserla otra vez.
Esta costura no avanzó mucho más que esto. No pude coserla por lo complicado del lugar.
Un detalle cosmético más que nada. Este plástico del costado vivió separado del resto por años.

Las botas son calurosas. En invierno sentía buena protección del frío, pero en verano se convertían en un horno para pies. Aunque debo admitir que, a pesar de ser un horno, nunca fueron un sauna, ya que no generaban condensación al respirar bien. De todas formas, no puedo decir si hay botas de cuero que sean frescas.

La impermeabilidad que tanto me gustó al inicio sólo duró unos meses, luego de los cuales la lluvia o un cruce con suficiente agua implicaba calcetines mojados durante el resto de la jornada. He tenido experiencias similares con zapatillas con distintas membranas impermeables, así que supongo que es lo que suele pasar con lo que se promociona como impermeable.

Y entonces, ¿cuánto duran unas botas?

Considerando que el uso y desgaste de unas botas (y del resto del equipo) es algo muy variable y depende de cada persona, no creo que pueda determinarse algo preciso respecto a su vida útil. De todas formas, admito haberme excedido en cualquier caso.

Luego de pajarear en Maipú en julio de 2024, un día en el que apenas caminé, volví a casa para descubrir una ampolla en mi empeine. Llevaba exactamente 7 años con mis botas y jamás me había pasado, así que lo tomé como el aviso final de que debía cambiarlas.

Buscando información general sobre cuándo reemplazar el equipo de moto, encontré que lo más recurrente es “cuando presente desgaste aparente”, recomendando inspeccionar regularmente daños, grietas y costuras descosidas. Negligencias de mi parte. También encontré, sumado a lo anterior, una mención a “cada tres a cinco años”. Claramente “me pasé po”.

Sucesoras

A pesar de los puntos negativos que encontré, me gustaron lo suficiente como para que sus sucesoras fueran las Forma ‘Terra EVO Low Dry‘, dándole otra oportunidad a la marca.

Botas Forma Terra (7 años) y Forma Terra EVO Low Dry (2 años).

Si bien la costumbre me hizo aceptar y valorar la mayor altura y peso de las anteriores, el considerar que llevaría las botas (y el resto del equipo) dentro de la maleta a Japón hicieron una opción muy atractiva las botas bajas.

Y hasta ahora la nueva oportunidad va super bien, ya que hasta ahora no han sido afectadas por ninguno de los puntos negativos, a pesar de tener casi el doble de uso.

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